Si he yo de esperar,
Por el tiempo y
regresar
A los viejos senderos
y caminos de oscuridad,
Allí me encontraras,
Revisando entre la
amistad
Y la euforia de la
quimera
Una triste soledad
Si he yo de mutilar,
A mis labios y
reprochar
A los estables sentimientos
y corrientes de humildad,
Por solo mantener un límite
Entre deseos e
impaciencias
Así me tendrás…
Allí me intrigaras,
Con tus ojos llenos de
sujeción
Provocando la
turbación
De mi alma y Corazón
Una triste soledad
Que se ha de convertir
En una mejor amiga de
la cual
No he podido desistir
Oh mi amada
interdicción
Oh mi querida sujeción
Oh mi odiada
tranquilidad
Oh mi anhelada
maldición
Aquí, con la tristeza
tratando de hacerme compañía
Aquí, con el demonio
queriendo comer mis pasos
Me levanto entre mis
estragos
Y me elevo al cielo
donde dices que es solo el tuyo
Si mis palabras han de
intentar retorcer,
A otras palabras que
te han hecho solo establecer
En tu mente, en tu
cuerpo,
En tu alma y en tu espíritu,
Debilidades que
otorgan un anhelado sin final
Del cual tú ni
siquiera podrás resguardar
Tus sentimientos, tu
querer,
Tu amor, tu compasión
A un verdadero fin,
que igual se hace solo
Una interminable
decisión
Una temerosa
continuación
Pero que realmente
sabemos
Esta allí para
nosotros,
Cosa de tomar y a
veces solo dejar pasar
Pido a Dios así sea
Si mi mañana siempre
empieza hoy
Si mi pasado siempre
termina hace un segundo
Mi esperanza jamás
quedara siquiera dormida
Dentro de este baúl de
sentimientos
Afectando cada día,
A un individuo común,
Que no hace más que
ser incomún
Tus heridas, tus
llantos
Tus abstinencias y tus
engaños
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